Hay insectos que no molestan.
Hasta que molestan.
Una mosca en casa es una molestia.
Una mosca en una cocina profesional es un problema.
Y no porque lo digamos nosotros. Porque lo dice el cliente… y el inspector.
Aquí es donde entran en juego los insectocaptores.
O lámparas de captura de insectos voladores.
Llámalo como quieras. Lo importante es para qué sirven de verdad.
Un insectocaptor no es un “mata-moscas caro”
Error muy común.
Un insectocaptor no está para que el local “parezca limpio”.
Está para evitar que el insecto llegue donde no debe.
Su función real es esta:
- Interceptar insectos voladores antes de que entren en zonas críticas.
- Reducir carga de insectos sin químicos.
- Ayudar a cumplir normativa sanitaria.
- Y, de paso, dormir más tranquilo.
No hacen ruido.
No huelen.
No espantan clientes.
Y no dejan insectos paseando por el suelo.
La luz no es magia. Es biología.
Los insectos voladores no van “a la luz” porque sí.
Van a determinadas longitudes de onda.
Por eso no todas las lámparas sirven.
Ni todas atraen igual.
Ni todas capturan lo que prometen.
Un buen insectocaptor:
- Atrae correctamente.
- Captura de forma higiénica (lámina adhesiva, no electrocutado volando).
- No contamina el entorno.
- Y se integra en el local sin parecer una discoteca de insectos.
Por qué trabajamos con Alcochem Hygiene
Podríamos vender cualquier cosa.
No lo hacemos.
Trabajamos con Alcochem Hygiene porque sus equipos:
- Están pensados para entornos profesionales reales.
- Cumplen normativa.
- Funcionan sin trucos.
- Y no dan problemas donde menos te lo puedes permitir.
Son aparatos hechos para hostelería, industria alimentaria, supermercados, almacenes y cocinas.
No para el trastero de casa.
En la web de Conpla ya tienes los modelos disponibles.
Sin letra pequeña.
El error que vemos a menudo
“Ya tengo una lámpara”.
Perfecto.
¿Dónde está colocada?
¿Cada cuánto se revisa?
¿Funciona la lámpara o solo luce?
Un insectocaptor mal ubicado es decoración cara.
Uno bien diseñado es prevención silenciosa.
Y la prevención, cuando funciona, no se nota.
Eso es justo lo bueno.
Menos sprays. Más cabeza.
Cada vez más clientes entienden esto:
- Cuantos menos insectos entren, menos tratamientos hacen falta.
- Cuanto menos químico, menos problemas.
- Cuanto más limpio el sistema, mejor imagen.
Los insectocaptores no sustituyen al control de plagas.
Lo hacen mejor.
Si hay insectos voladores, entrarán.
La cuestión es dónde los paras.
En Conpla te ayudamos a capturarlos antes de que den problemas.
Sin ruido.
Sin químicos.
Sin sustos.


